Una de las cosas que más me llama la atención de estar embarazada es que, de pronto, todo el mundo se vuelve experto en la materia, haya estado embarazada/o o no (pongo "embarazada/o porque considero que los padres también son parte de ese proceso), y empiezan a regalarte una retahíla de todas las cosas que tienes que hacer y, casualmente, muchas de ellas son prohibiciones.