Ya han pasado casi 2 semanas desde que me realizaron el legrado. Físicamente me encuentro perfecta, incluso he bajado unos cuantos kilos, y anímicamente me encuentro mejor.
Pasar por un aborto es una experiencia bastante dolorosa porque, junto con el sentimiento de pérdida, se te junta el de culpabilidad, impotencia, la duda de haber hecho algo mal, el miedo a que te vuelva a ocurrir, etc...